Stacking


Tomando un breve descanso de los juegos de plataformas que han estado dominando este apartado los últimos meses, no porque nos hayamos cansado de ellos sino porque la variedad es la sal de la vida y como buen hijo de la Gran Bretaña me veo obligado a echarle sal a todo lo que se me ponga por delante, vamos a ver un título muy original llamado Stacking, desarrollado por Double Fine Productions.

Double Fine fue fundado por Tim Schafer, creador de clásicas aventuras gráficas de LucasArts Grim Fandango, El Día del Tentáculo y Full Throttle, y co-creador y escritor de la serie Monkey Island, y su estudio es responsable de traernos, entre otros, los títulos BRUTAL LEGEND, Costume Quest, y la aclamada aventura Psychonautas. Además, recientemente concluyeron uno de los proyectos de crowd-funding más exitosas en la historia de KickStarter para fundar su esperada aventura gráfica Broken Age, la primera parte de la cual saldrá a principios del 2014.

Durante el desarrollo de BRUTAL LEGEND surgieron problemas con Activision, quienes iban a publicar el título, y hasta que Schafer consiguió un contrato con Electronic Arts inició un ejercicio de desarrollo dentro de la empresa que ahora se realiza cada año llamado Amnesia Fortnight, o Dos Semanas de Amnesia. Al principio del ejercicio, todos los empleados de Double Fine, desde los diseñadores gráficos y músicos hasta la secretaria, tienen la oportunidad de promover su idea para un juego nuevo. De todas las ideas, Schafer, o el voto público, elige las cinco mejores ideas, y la empresa se divide en equipos para desarrollar un prototipo del juego en dos semanas. Si un prototipo resulta ser realmente prometedor, puede llegar a desarrollarse como título comercial.

Tal es el caso de Stacking que, junto a Costume Quest, fue uno de los prototipos del primer Amnesia Fortnight y llegó a lanzarse comercialmente en PlayStation Network, XBox Live Arcade, Steam y GNU Linux.

Stacking es un juego de aventura y resolución de puzzles en tres dimensiones con un estilo artístico y músico que hace homenaje a las películas mudas. Lo que destaca Stacking del resto de las aventuras gráficas es su combinación de los elementos de personajes, tanto jugadores como no jugadores, los objetos de inventario, y los verbos de interacción en una sola mecánica – las muñecas rusas matrioska. Dicho así el concepto es algo difícil de tragar, pero en la locura hay sentido.

En nuestra historia, un malvado industrialista, El Varón, está forzando a los niños a trabajar en sus minas y fábricas, incluyendo los miembros de la familia de deshollinadores Blackmore, quienes han entrado en deuda desde la desaparición de su padre. Todos, exceptuando nuestro protagonista Charlie, el más joven de la familia, se encuentran esclavizados, y es nuestro objetivo rescatarles, y de paso desmontar el imperio de labor infantil del Varón. Charlie cuenta con la habilidad única de meterse dentro de otras muñecas matrioska y así adquirir sus poderes. Sin embargo, sólo puede hacerlo con muñecas una talla más grande que él, por lo que para poder adquirir poderes de muñecas más grandes, ha de encadenar estos amontonamientos. Esto puede llegar a dar lugar a combinaciones muy interesantes en cuanto a poder encadenar las habilidades de las muñecas, o llevar una muñeca a una zona donde hace falta, pero que requiere otra habilidad para completar el viaje.

Usando las habilidades de estas muñecas podremos resolver los varios puzzles que se nos presentan para progresar en el juego, pero no sólo eso, sino que cada puzzle tiene varias soluciones, y se anima al jugador a tratar de encontrar todas las soluciones. De esta forma, el jugador más casual puede progresar sin excesiva dificultad encontrando las soluciones más obvias, pero los más dedicados pueden sacarle más partido buscando las alternativas.

Cuando hablo de habilidades, tal vez estoy estirando el significado de la palabra hasta el punto de romperlo en pedazos, y de aquí proviene mucho del humor del juego, y al mismo tiempo la lógica alterna que uno tiene que aplicar a la hora de resolver puzzles. Un ejemplo de estas habilidades es una flatulencia crónica, que aunque aparenta limitarse a un sencillo gag que causa horror a las muñecas que se encuentren a tu alrededor, viene muy útil para desalojar una habitación de invitados especiales.

Además de la resolución de puzzles, existen otros objetivos en forma de travesuras, como deslumbrar muñecas con un flash fotográfico, hacerles un calzón chino, pegarles cabezazos, asustarlos con un payaso endemoniado, o soltar un cuesco de potpourri en su cara. Es fascinante e impresionante con que arte han conseguido esta yuxtaposición del humor enternecedor, y muchas veces pueril, con lo que es, en esencia, una historia muy oscura y seria.

Al igual que las matrioska fabricadas en la madre Rusia, entre las muñecas de Stacking hay sets completos que se pueden reunir juntos para cumplir otros objetivos, ejemplo de esto siendo un grupo de tramoyistas y actores de una película muda,

No las he contado, pero han de haber en exceso de doscientas muñecas distintas, y lo que ahorran en modelos tridimensionales y expresiones faciales lo han invertido a muy buen efecto en personalidad mediante movimiento y detalle de pintura. La variedad y colorido es todo un lujo, y realmente se nota el cariño que le han echado. Además, no sólo interactuan con Charlie cuando se acerca, sino que están en constante diálogo como parte del escenario. Supongo que ayuda que el creador Lee Petty es el director artístico de Double Fine.

En cuanto a aprendizaje de las mecánicas, contrario a la naturaleza de hoy en día de hacer al jugador pasar por un tutorial durante horas, o de abofetearle la cara con pistas constantemente, Stacking enseña al jugador los controles básicos, y tras un par de empujoncitos en la dirección correcta el énfasis está en que el jugador es quien tiene que aplicar la creatividad de su imaginación para seguir adelante. Existe dentro del juego, sin embargo, una opción para solicitar una pista si realmente te hace falta, por lo que hasta el jugador más casual no va a quedarse sin poder completar la experiencia que ofrece Stacking, aunque mediante un sistema de enfriamiento el juego evita que te otorgues demasiadas pistas de golpe.

La música es sencilla y generalmente se interpreta en un solo piano y violín, muy similar al acompañamiento de las películas mudas, pero es un acompañamiento perfecto al carácter del juego.

El juego principal se puede terminar en más o menos 4 horas, y viene con un episodio extra titulado el Rey Vagabundo, pero esto es sin contar la rejugabilidad de encontrar todas las soluciones y muñecas para completar sets, y aunque esto puede hacer que el juego sea corto hoy en día, lo que ofrece está pulido hasta relucir, y la duración también significa que no llega a aburrir el concepto – unas horitas de frescor entre la monotonía de los disparos en primera persona.

Absolutamente sublime de principio a fin, pero por qué no lo comprobáis vosotros mismos? Este mes sorteamos no sólo una copia de Stacking, sino también otros dos juegos de Double Fine más: Costume Quest y el aclamado Psychonautas. Estos tres juegos pueden ser tuyos con solo enviar un Tweet a @podcastfreakdom con el hastag #Stacking diciendo que habilidad tendrías o te gustaría tener si fueras una muñeca rusa matrioska. También puedes participar dejando una respuesta en el tema del foro freakdom.org. Déjanos tu respuesta antes del día 10 de noviembre. Como premio adicional, también sorteamos una copia de BRUTAL LEGEND a un segundo ganador. El sorteo será al azar, como en anteriores ocasiones.

Eso es todo. Esto ha sido Stacking. Y hasta la próxima.

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